EXPERIENCIAS 3: EMPEZAR POR ABAJO (2)

22 de abril de 2015

Publicado en Agencia de Aprendizaje el 16/03/2015.

Aquí viene la segunda parte de empezar por abajo (1), tal como os prometí.

Vamos a hablar de la acción formativa con los jefes de equipo o “mandos intermedios”.

En este caso teníamos como antecedentes la descripción de la situación realizada por sus directivos y los resultados de las acciones formativas realizadas con sus colaboradores y descritas en el artículo anterior.

Los objetivos tal como planteamos y se hicieron públicos fueron:

– Mejorar en la competencia de  dirección de equipos

– Aprender a implicarse más y mejor en el desempeño del puesto de trabajo

– Conocer las diferentes necesidades de los distintos servicios

– Identificar las áreas personales de mejora y comprometerse en su desarrollo

competencias-del-mando-intermedio-200x300¿Ésto o ésto?

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La acción formativa se concretó en tres sesiones de tres horas. Los participantes eran 8 jefes de equipo que pertenecían a dos departamentos distintos.

La primera acción formativa la iniciamos dejando que cada participante se explayase en como se sentía en su puesto de trabajo en relación a sus jefes y colaboradores. No hizo falta plantear este tema, simplemente iniciando una rueda de intervenciones hablando ellos de sus funciones y de que querían llevarse del curso surgieron todas las creencias y retos.

  • “las cosas vienen de arriba y es arriba donde se pueden resolver”
  • «los mandos intermedios estamos en medio”
  • “no entiendo / no comparto algunas órdenes que tengo que acatar”
  • “somos unos objetos para conseguir el objetivo de los jefes»
  • “nuestros colaboradores nos ven como nosotros vemos a nuestros jefes, pero más bordes”
  • “Nos vemos como dinosaurios, supervivientes, incómodos…”

Cada una de estas frases son compartidas por la mayoría de los asistentes, no necesariamente por todos.

Cada una de ellas por si misma permite lineas de avance importante si se trabajan y se enfoca en el «que podemos hacer para mejorar la situación».

Este «podemos hacer» tiene dos vertientes en paralelo:

  • ¿Qué puedo hacer yo desde mi puesto de trabajo y mis recursos a partir de mañana mismo?
  • ¿Qué debo transmitir al resto de la organización para que se tomen medidas para la mejora?

A continuación se llevó a cabo un DAFO en grupo para fijar como se veía a la empresa en su conjunto frente al entorno (Clientes, competencia).

  • Las fortalezas se centraron en «la profesionalidad, conocimiento y ejecución de su servicio».
  • Las debilidades en la falta de una visión estratégica y un envejecimiento de la plantilla.
  • Las oportunidades se centraron en las nuevas tecnologías y en la innovación en servicios.
  • Las amenazas eran la competencia y la recesión económica.

Así lo veían y vivían ellos.

Si esta radiografía coincide con la de la propiedad y altos directivos se podrá trabajar directamente en la mejora y alcanzar, no sin esfuerzo, el éxito. Si no coincide, primero se deberá analizar por qué hay estas dos perspectivas distintas.

En la segunda sesión se trabajó la implicación personal de los participantes, exponiéndose diferentes puntos de vista y compartiendo estrategias de gestión, evidenciándose aquí diferencias entre sus modos de gestión perteneciendo a un mismo departamento y las diferencias, también entre departamentos. Incluso en aspectos de aplicación de normas comunes de gestión de recursos humanos:

No todos los jefes tenían la manga de la misma anchura.

Surgieron temas:

  • “nos dicen que tenemos que remar todos en la misma dirección pero no nos dicen en qué dirección”
  •  “que me dejen organizarme”,  “no nos dan autonomía”.
  • «mayor apoyo explícito por parte de la Dirección: no nos defienden”

Se evidencian áreas de mejora en la comunicación interna y el empoderamiento de los mandos intermedios»

Finalmente, en la tercera sesión y a partir de vídeos y de tests  se provocaron reflexiones sobre la actitud ante los problemas, la empatía, la asertividad… con el objetivo de que los participantes autoevaluasen sus conductas habituales y definiesen posibles áreas de mejora personal.

Queríamos llegar, y llegamos, a una reflexión personal y a la formulación de un propósito individual de mejora.

Ahora queda que los directivos o propiedad analicen estas aportaciones y planifiquen intervenciones que permitan mejorar el clima de trabajo, ofreciendo apoyo en el aprendizaje para la mejora de las competencias de los mandos intermedios que permita su empoderamiento. Estas mejoras tendrán efectos sobre los operarios y se mejorará la eficiencia y la satisfacción del cliente.

Este artículo no hubiera sido posible sin el informe elaborado por mi socio Toni Roig

¿Es demasiado fácil para ser verdad? ¿A ti que te parece?

 


LA COHESIÓN DEL EQUIPO

28 de febrero de 2015

Artículo publicado en el blog de Agencia de Aprendizaje el 15/01/2015

Es habitual encontrarnos muchos artículos que empiezan con alguna frase del tipo. “… ante la rapidez en que hoy en día se producen los cambios en la sociedad, las organizaciones requieren personal altamente comprometido …” A partir de aquí se ajusta el texto a un “para qué” concreto.

Efectivamente el contar con colaboradores “altamente comprometidos” permite a las organizaciones superar los retos a los que se enfrentan.

cohesión de equipo

Cuando los recursos materiales y el tiempo son escasos son las personas las que tienen que soportar un mayor esfuerzo. De su gestión altamente eficiente de los “pocos” recursos disponibles dependerá un mayor éxito en el alcance de los objetivos.

Es entonces cuando disponer de unos colaboradores comprometidos con los objetivos de la organización y que sean capaces de funcionar como un equipo altamente eficiente será lo que nos asegurará la supervivencia y el logro de nuestras metas.

En este contexto es cuando adquiere sentido hablar de la cohesión del equipo: es decir, el grado de identificación entre sus miembros. A mayor cohesión entre sus miembros mayor sentimiento de equipo y   mayor capacidad de ser eficiente.

Tres aspectos sin los que a mi entender son los que se deben combinar:

  • Colaboradores individualmente comprometidos.
  • Cohesión del equipo.
  • Liderazgo.

Por tanto será necesario velar, en primer lugar, por conocer las necesidades individuales de todos los colaboradores y buscar la alineación con las de la organización.

Igualmente deberemos encontrar la forma de liderazgo que se adecue más al momento del equipo que tenemos y a las metas que nos hemos marcado. No debemos dejar de lado la posibilidad de plantearnos equipos autodirigidos como soluciones altamente eficientes en determinadas circunstancias.

Si dejamos para otra ocasión el desarrollo de los dos aspectos anteriores y nos centramos en hablar de la cohesión del equipo, debemos tener en cuenta que debido a cuestiones evolutivas y culturales, las personas tienen cierta predisposición a la competitividad y a anteponer los intereses individuales a los colectivos. Por tanto, debe existir un proceso     explícito encaminado a favorecer la cohesión.

La cohesión de un equipo depende de una serie de factores, entre ellos:composición, tamaño, liderazgo, objetivo, recursos, …

Pero un equipo formado por personas cuidadosamente elegidas, en un número adecuado, con recursos suficientes  y lideradas en función de todos estos elementos hacia un objetivo común no es garantía total de excelencia ni de éxito.

La cohesión del equipo, una vez tengamos las personas adecuadas y  predispuestas, dependerá la relación que surja entre ellas, de las vivencias y de la historia que vayan construyendo.

Desde un primer momento deben tener la oportunidad de conocerse, de analizar sus fortalezas y debilidades individuales y grupales y de trazar el camino, no solo como itinerario sino, además, como modelo de relación. Cómo interactuamos para hacer el camino juntos.

Este proceso debe ser guiado necesariamente. Si buscamos la cohesión es que aun no la tenemos. Necesitamos que alguien, interno externo a la organización sea capaz de moderar al grupo y de plantearle las preguntas clave a las que deberán dar respuesta individualmente y grupalmente. No se trata de dictar las respuestas, sino de velar por que aparezcan las preguntas adecuadas.

Estamos hablando de procedimientos pero también de algo más: de gestión de las emociones, de aprendizaje en el trabajo, de explicitación del conocimiento, de creación de talento colectivo, colaboración y cooperación, transparencia, trabajo en voz alta, …

Es necesario que nuestros equipos estén cohesionados y eso no sucede de forma espontánea.


Líderes en el SXXI. El Liderazgo Social

13 de junio de 2014

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El liderazgo social consiste en la capacidad de fortalecer las redes sociales en, con, desde, … la organización, la empresa …

La capacidad de “control” ya no es el arma de los líderes. Ahora deben ser capaces de vertebrar las conexiones entre las personas de la empresa y entre estas y el mundo exterior, que tampoco ya es tan exterior. Los trabajadores deben interactuar cooperando entre si y con los clientes, proveedores, competidores, …

Los líderes más eficaces serán los que posean competencias en empatia, humildad, vulnerabilidad, inclusividad, generosidad, equilibrio, paciencia, …

Estos rasgos deben combinarse con una sola misión: crear mejores ambientes de trabajo. Los líderes sociales entienden que primero damos forma a nuestras estructuras , y entonces nuestras estructuras nos forman. Trabajar en el negocio significa trabajar en cómo la organización está diseñada. Los experimentos de Milgram y las Carceles de Stanford nos han demostrado que si se pone una buena persona en un mal sistema, el sistema siempre gana.

El diseño inicial del entorno de trabajo, organización o empresa influye en todo lo demás. La creación del mejor y más humano ambiente  de trabajo debe ser la principal ocupación de los líderes.

El liderazgo social se centra en la construcción de mejores estructuras de trabajo,  de modo que la gente puede conectarse a hacer su trabajo mejor. Los líderes sociales practican y promueven el dominio del conocimiento personal, por lo que todo el mundo se hace responsable de la toma de decisiones y el intercambio de conocimientos. La experimentación activa se fomenta a través del aprendizaje permanente en la acción y las mejores prácticas son inútiles para hacer frente a la complejidad. Cuando todo el mundo es responsable de la organización los resultados del negocio surgen de toda la red. Los líderes sociales son constructores, se centran primeramente en la creación de un lugar de trabajo más social.

Inspiración y traducción libre entre otros de:
Leigh Buchanan: http://www.inc.com/magazine/201306/leigh-buchanan/traits-of-true-leaders.html
Harold Jarche: http://www.jarche.com/2014/06/social-leadership/
y no nos confundamos:
El liderazgo social no es solo “para los líderes de fundaciones, organizaciones no gubernamentales, think tanks y emprendedores sociales”:
http://www.iese.edu/es/executive-education/programas-sectoriales/gestion-estrategica-liderazgo-social/