Consulta y tolerancia

16 de julio de 2018

Seis meses menos 10 días es lo que separa este artículo de los anteriores. No es la primera vez que me sucede. El inicio de proyectos desplaza a otros proyectos en la lista de prioridades. Está claro que publicar en este sitio no está en primera posición en la lista.

Prioridad línea roja

Para un profesional que sus ingresos dependen de sucesivos encargos, es importante mantenerse visible, en el mercado. Que se sepa de él y que lo tengan presente los antiguos o potenciales clientes cuando nuevamente necesiten de los servicios que él presta. La verdad es que escribir en un blog y replicarlo sin más en unas cuantas redes sociales tampoco es que le haga muy visible a uno, pero siempre ayuda. La verdad es que yo escribo más como reflexión en voz alta y para compartir experiencias que para hacerme publicidad.

Volviendo al tema prioridades, sigo pensando que lo más importante es conseguir un excelente nivel de respuesta a los requerimientos del cliente. Soy de los que piensan que los clientes son lo más importante en la relación de intercambio . Lo más importante pero con matices.

Quiero decir que el cliente tiene que ser quien tome todas las decisiones sobre el resultado de su encargo a no ser que las haya delegado explicitamente en nosotros.

No me gusta que un proveedor de servicios o de productos, cuando son por encargo, tome decisiones en mi lugar si yo no le he dado permiso.

No me gusta que me digan: “es que yo pensé que tu preferías eso” o “pensé que eso era lo mejor para ti”. Quiero que me lo pregunten siempre que no lo hayas delegado expresamente, aunque luego en la mayoría de los casos conteste “lo que tu creas mejor que de eso sabes más”.

Por eso siempre suelo preguntar a los clientes si quieren ser consultados y en caso que no tenga su respuesta siempre pregunto hasta que tengo respuesta o delegación expresa.

Lo de los matices lo digo por que soy de los que pensamos que no siempre hay que hacer lo que el cliente quiere y que por tanto yo voy a hacer mis propuestas sobre fechas, servicios, entregables,  calidades, … y si el cliente no está de acuerdo lo hablamos y miramos de consensuar una solución que sea cómoda para las dos partes. Pero si no es posible el acuerdo y su propuesta no está al nivel que yo deseo o traspasa alguna de mis lineas rojas, prefiero dar por concluida la relación y no iniciar este proyecto.

Ya se que muchos se encuentran en una posición desde la que les es muy dificil negociar por que está en juego literalmente el pan de sus hijos. Me compadezco de ellos, en el mejor de los sentidos de esta palabra, e insisto en comentarles que de acuerdo, que tal vez deban ser más flexibles que yo, pero que en todo caso, nunca dejen de preguntarse si necesitan aceptar o no las condiciones impuestas. Es fácil caer en una inercia por la cual subimos nuestro nivel de tolerancia y llegamos a aceptarlo todo.

Creo que no era de eso que quería escribir hoy, pero no lo voy a borrar ahora que está.

¿Qué une: Prioridad / Excelencia / Consulta / Tolerancia / Línea Roja?

#workingoutloud

 

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Qué hacer cuando se te acumulan …?

28 de junio de 2015

¿Qué hacer cuando una decisión tomada hace seis meses te ha llevado a un cierto desajuste en lo que venia siendo tu planificación?

No fue un efecto inmediato. Fue un efecto acumulativo.

No fue todo por causa de la decisión sobre la introducción de un nuevo hábito en mi vida diaria. Otras circunstancias posteriores agravaron las consecuencias.

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¿Cuales han sido las consecuencias?. Los hábitos más débiles de la cadena. Los que solo me afectaban a mi han sido los que han caído. Mis criterios no han permitido que el desajuste afectase a los demás. O eso creo. Pero mi blog, por ejemplo ha padecido las consecuencias. Abandono progresivo. Una primera fase de utilizar artículos de reciclaje y por último abandono de mes y medio. Mis sesiones de “pensar” sobre el doctorado ¿donde están?: han desaparecido.

Lo más llamativo: mis sesiones de lectura y curación de contenidos llevan 2 meses y medio de retraso. 754 revisiones pendientes que teniendo en cuenta que algunos son recopilatórios, perfectamente estamos hablando de 900 artículos diferentes.

Ya tomé hace justo un mes la decisión de eliminar de mi vida, hasta nueva ocasión, la nueva actividad que había integrado en mi día a día. Eso ha ayudado a frenar un poco el desbordamiento pero prácticamente no se ha notado, Solo ha disminuido el ritmo de aumento de la acumulación de lo pendiente.

Dedicar todos los esfuerzos a ponerme al día invirtiendo tiempo en ello es peligroso por no decir imposible. Hacerlo implica dejar de lado otras ocupaciones que también son importantes para mi.

Esperar que en el periodo estival,con menos carga lectiva y de preparación de formación y proyectos, pueda recuperar las tareas pendientes, también es una ilusión que en años anteriores se ha mostrado falsa.

Creo que lo que voy hacer es:

  • Revisar todas mis tareas periódicas, ver su utilidad y eliminar o disminuir su frecuencia o dedicación si es el caso.
  • Retomar aquellas que he dejado de lado y que creo que debo recuperar y mantener al día.
  • Buscar un hueco para que de una forma programada pueda recuperar las revisiones y lecturas que han quedado pendientes.

Allá voy


Reflexiones sobre mi gestión del tiempo

24 de enero de 2015

En este artículo publicado el 22/12/2014 en Agencia de Aprendizaje practico el “Work Out Loud” el trabajar en voz alta. y lo hago no tanto para demostrar lo que hago y se, con fines comerciales si no como una reflexión personal que me permite escucharme a mi mismo y a partir de aquí aprender. Y si puede servir a alguien, maravilloso.

Este trimestre he tenido, afortunadamente, un aumento de horas de docencia que han hecho que mi distribución de tareas se tuviera que ajustar al máximo. Esto se ha juntado con unas nuevas propuestas para el mes de diciembre que han provocado que en las últimas cuatro semanas mi organización se viera totalmente trastocada.

Gestión del Tiempo

Gestión del Tiempo

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ORGANIZARSE MEJOR PARA … como gestionar mejor el tiempo

12 de noviembre de 2014

De vez en cuando publico artículos en nuestra web que no surgen de las últimas lecturas si no más bien tienen que ver con la preparación de alguna acción formativa y en cierta manera me sirven para publicitarlas o para trabajar en voz alta del contenido que estoy preparando. Esta que presento hoy es una de ellas. Nos sirvió como contenido en una newsletter y estaba encaminada a animar a amigos, conocidos y por conocer a asistir a una acción de aprendizaje tipo capsula presencial que al final hicimos hace dos semanas.

En cualquier organización, y por supuesto en las empresas, la planificación es clave para conseguir alcanzar los objetivos que nos proponemos y que colaboradores, clientes y proveedores vean cumplidos los compromisos que tomamos con ellos.

Que el cliente tenga el producto o servicio en el momento acordado, que los colaboradores cobren sus honorarios el día previsto y que los proveedores reciban la contraprestación cuando se espera son tres ejemplos en los cuales es necesario que para que sucedan debe existir una planificación, sea esta de tesorería, de producción, de compras, …
OT3

En esto estamos todos de acuerdo y procuramos hacer nuestras previsiones. De ello depende la imagen y hasta la supervivencia de nuestra empresa, sea esta pequeña o grande.

La cuestión es que toda esta inversión en planificación se apoya luego en gestión del día a día de todas las personas que componen la empresa. Si nosotros no nos organizamos bien y no cumplimos con lo previsto, las tareas, que son el detalle de la planificación, quedan sin hacer en su justo momento y todo se complica. Y eso que nosotros si teníamos una buena planificación.

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