Una pedagogía para el 2014

27 de diciembre de 2013

Aunque a los organismos internacionales les encante hablar del 2020, que por cierto de cada vez está más cerca y los logros previstos cada vez más lejos, lo que tenemos más cerca es el 2014.

En el Encuentro Internacional Pedagogía 2020 organizado por el COPPIBGianfranco De Lorenzo, Presidente de la Federación Europea de Profesionales de la Pedagogía (FEPP) impartió una conferencia de en la que habló de la pedagogía en la empresa y cuál era el valor añadido que los pedagogos podíamos aportar a las organizaciones empresariales.

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“Estamos inmersos en un proceso de globalización que en una determinada versión es una propuesta para estandarizar el planeta en todos los aspectos, desde el económico al cultural. Dicha globalización se basa en la interdependencia de numerosos factores que, si bien permite adquirir nuevos conocimientos y ofrecer nuevas oportunidades, también tiende a eliminar el particularismo.”

Algunos de los retos a la pedagogía son:

¿Cómo educar a la totalidad?
¿Cómo expandir nuestra conciencia de ciudadanos de un mundo global?
¿Cómo fomentar la formación de la flexibilidad, aumentar la calidad de vida, la protección de la propia identidad y la de otros en la universalidad?
¿Cómo redefinir la ética de la nueva ciudadanía en relación a la persona?

En este nuevo escenario social y cultural, cada persona deberá hacer frente a situaciones totalmente nuevas para las que sólo pueden haber competencias estratégicas. Se trata de aprender, en tiempo real, que no hay respuestas mejores, sólo respuestas que ayudan a afrontar los problemas que surgen en las diversas condiciones de vida tomando decisiones conscientes y responsables.

Es necesaria una nueva estrategia pedagógica de investigación-acción, donde la acción es un acto que tiene como objetivo generar, romper, activar, construir y no solamente poner en práctica.

Educar en tiempos de incertidumbre no significa aumentar la sensación de seguridad o el “saber”, pero hace emerger a nivel consciente la resistencia a la necesidad de evolucionar y ayudar a decidir si realmente se quiere hacer frente a la difícil tarea de …

A PRENDER A CAMBIAR

Ante el peligro de delegar la responsabilidad podemos conseguir la lógica de la consciencia y la responsabilidad. Hay que adquirir la capacidad de saber evolucionar constantemente para estar siempre a la altura de las situaciones.

El cambio y la innovación son las palabras clave

Y aprender es una necesidad

Para que se de el aprendizaje hay que garantizar la unidad del acto educativo. Para ello se necesita construir una obra compleja en la que se deberán armonizar los diferentes aspectos de acuerdo a los criterios metodológicos que nos permitan seguir la orientación pedagógica. Un acto que deberá ser construido con la presencia del aprendiz como eje central

La competencia está configurada por recursos cognitivos que rigen los procesos de acción y decisión de la que depende la calidad del desempeño Esta calidad incluye la capacidad de innovar, saber hacer frente a lo inesperado y la habilidad para seguir adelante con más conocimiento.

El reto para los pedagogos (y la mayoría de profesionales) significa adquirir una nueva forma de pensar a través de la capacidad estratégica de saber gestionar  la innovación continua y constante pasando de una cultura especializada a una cultura más general y multidisciplinar. Desde este punto de vista, hay una tendencia imparable a la profesionalización que está transformando el entorno competitivo, en el que el conocimiento vuelve a ser el centro del universo económico y social.

En un mundo donde compartir es el valor fundamental, debemos pensar y actuar de manera diferente. Ya no existe la competición individual, sino que se vuelve colaborativa, cooperativa, simbiótica, …”

Basado en la traducción del texto original de Gianfranco De Lorenzo realizada por Victòria Rodríguez Castan

De las reflexiones anteriores a hablar de

Trabajar es aprender y aprender es trabajar

solo hay un pequeño paso.

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Todos a una (R)

26 de octubre de 2013

Escalera a la luna

Os presento la entrada que publiqué el domingo pasado en   Agencia de Aprendizaje.

Si no la habéis leído ahora es el momento. (yo la voy a volver a leer y corregir algo, si se tercia)

En Agencia de Aprendizaje venimos observando que existe un creciente interés por parte de los propietarios y directivos de las pequeñas y medianas empresas en comunicar a los integrantes de las mismas sus estrategias para, en general, consolidar y crecer en resultados económicos apoyados en una mayor venta (los márgenes ya han sido revisados) y en crecer en posicionamiento en el mercado potenciando la marca y sustentándola en el mantenimiento y mejora de la calidad del servicio.

Esta transparencia, motivada por el riesgo al que están sometidas las empresas, pretende conseguir la adhesión de los trabajadores al proyecto de empresa y su alineación con los objetivos marcados.

Nos hemos dado cuenta que si no involucramos a los trabajadores no conseguiremos superar las circunstancias actuales. Necesitamos que todos sintamos que vamos en un mismo barco.

En primer lugar necesitamos credibilidad del empresario ante los trabajadores. Que tengan claro que no se les intenta tomar el pelo y que la cosa ya no va de querer, el propietario, ser más rico. Ahora se trata de reducir incluso patrimonio para mantener la empresa como una apuesta a medio plazo.

En segundo lugar debemos convertirnos en equipos en el que formen parte propietarios, directivos y trabajadores. Equipos que analizaran la situación y plantearan soluciones: nuevas estrategias de venta, nuevas relaciones con clientes y proveedores, mejora en los procesos internos, revisión de procedimientos y de flujos de trabajo, rediseño de puestos de trabajo, …

En la mayoría de los casos esto provocará nuevas funciones, nuevas tareas. Generalmente existe una tendencia en potenciar las funciones comerciales y de ventas. Hay que aprender.

 Aprender a:

  • Tener más responsabilidades. Tomar decisiones, asumir riesgos. Ya no todo lo decide el jefe. Necesitamos ser más autónomos.
  • Formar parte de un equipo y que este sea de alto rendimiento, con todo lo que conlleva de reparto de funciones, coordinación, autonomía, ..,
  • Ser lideres de otra manera y por tanto saber ser liderados de forma distinta a como ha venido siendo.
  • Ir todos a una, alineados con unos objetivos compartidos empresa/trabajador.
  • A crear marca, diferenciarnos y destacar de los demás. Tener nuestra propia “historia”.
  • Saber vender esta “historia” a nuestros clientes, conseguir que confíen en nosotros, que nos vean como solucionadores de problemas, facilitadores, asesores, la mejor opción.
  • A co-crear no solo con los miembros de la empresa si no también con los proveedores y los clientes. Son ellos los que saben lo que necesitan.

No es tarea fácil, pero es posible. Es necesario que nos sintamos motivados y para ello nada mejor que nos hayamos convencido que somos parte importante de un plan por el cual estamos dispuestos a apostar y, apostamos.

Nosotros, en Agencia de Aprendizaje apostamos por ello. Si quieres, hablamos.


Yo cito. ¿Y tú?

17 de diciembre de 2012
Pont a Sa Riera de Palma (Mallorca)
Uno de los posts leídos esta semana ha sido el de Mertxe Pasamontes copias-o-creas, una de las blogers que hasta el momento no me ha defraudado (Suena de un pretencioso insoportable para uno que está empezando, ruego me disculpéis  pero seguro que sabéis a que me refiero.), en donde habla de la copia y la creación en el red.
Comenta algunas ideas que enlazan con lo que he venido pensando y escribiendo últimamente  Por ejemplo, habla de la huella de su paso por la universidad en relación a la utilización de las fuentes. Actualmente estoy en la universidad, jugando los papeles de docente y de alumno, y, efectivamente, una de las cuestiones sobre las que he reflexionado impulsado por unas buenas profesoras ha sido el del respeto por la autoría de los conocimientos y por el rigor en las afirmaciones.
De lo segundo, el rigor científico, ya escribiré en otra ocasión. No solo es el derecho del que escribe a ser citado, si no, el derecho del que lee de saber de donde sale la información o el conocimiento.
Muy buena su distinción entre  plagiar, copiar y elaborar.
“Plagiar es hacer pasar por tuyo, algo que no lo es (obviamente sin citar la fuente). En la copia, es posible que aunque sea de pasada, nombres la fuente, pero sigues haciendo pasar por tuyos pensamientos de otros o no dejas claro como distinguirlos. Elaborar es tomando como base conocimientos y aportaciones de otros, a los que citas debidamente, sacar  tus propias conclusiones sean estas acertadas o erróneas.”
Los que pretendemos estar dedicándonos a la curación de contenido o, con otro enfoque, a la formación, debemos ser muy cuidadosos con este tema.
Acaso creéis que nuestros seguidores nos despreciaran por no ser creadores. Por lo que dejaran de seguirnos será por defraudarles y por engañarles.
Debemos tender a ser capaces de elaborar buenos contenidos incorporando ideas propias a partir de nuestras ” experiencias personales o deducciones propias” y como sigue diciendo Mertxe, intentando ” que sea claro lo que es mío y lo que es de otros”
Pero todo tiene su tiempo, y puede que inicialmente o por decisión propia no elaboremos contenidos o no seamos capaces de crear. Pues no pasa nada. Nuestro valor añadido será recopilar conocimientos y nos distinguirán por la idoneidad de nuestra recolecta en relación a sus intereses.
Lo citaba en mi último post en este blog:
Alicia Cañellas El curador…” Lleva a cabo una selección, clasificación y publicación de contenidos, utilizando para esto sus conocimientos profesionales y su experiencia”. y Dolors Reig  «un intermediario crítico del conocimiento que busca, agrupa y comparte de manera continua lo más relevante».
Yo sigo a muchos curadores, algunos también son creadores, y la verdad es que les agradezco de todo corazón que compartan sus recolecciones. Me ahorran un montón de tiempo y, ojo, son capaces de crear tendencias: lo que ellos no curan no existe.
Compartamos y curemos contenidos pero siempre citando las fuentes. Que esta sea nuestra Marca Personal.
¿ De acuerdo?

 


¿Somos responsables en el trabajo?

19 de noviembre de 2012

Cuando hablamos de responsabilidad en el trabajo podemos poner el foco en la dirección empresa -> trabajador o en la dirección trabajador -> empresa.

En este articulo  y teniendo en cuenta que hablamos de empleabilidad y emprededuria, pondremos el foco en nosotros como trabajadores, por cuenta ajena  o emprendedores.

Una persona responsable es la que toma decisiones conscientemente y acepta las consecuencias de sus actos u omisiones estando dispuesto a rendir cuenta de ellos.

Una persona responsable es la que toma las riendas de su existencia y se hace responsable de ella.

Por tanto, en el puesto de trabajo, una persona responsable es la que asume las funciones de su puesto cumpliendo con sus obligaciones.

La persona responsable toma la iniciativa para resolver las cuestiones que se le plantean y moviliza los recursos a su alcance para resolverlas.

¿Qué puedo hacer? ¿De qué medios dispongo?

Las  personas que somos  responsables en el trabajo, al igual que en las otras facetas del día a día, asumimos  que:

  • Somos responsables de lo que decidimos hacer y hacemos.
  • Somos responsables de como gestionamos nuestro tiempo.
  • Somos responsables del empeño que ponemos en cumplir con nuestros compromisos y obligaciones.
  • Somos responsables de como nos relacionamos y comunicamos con los demás.
  • Somos responsables de nuestra integridad física, intelectual, emocional, …
  • Somos responsables de nuestra actitud y de nuestras acciones relacionadas con las cosas y conductas de otras personas sobre las que no tenemos control.

Estamos hablando de autoresponsabilidad.

Por supuesto, no tenemos el control sobre todas las cosas, y no podemos evitar que nos sucedan determinados acontecimientos.

Si nos hacemos responsables de asuntos que están mas allá de nuestro  control  no podremos evitar no  alcanzar nuestros objetivos.

Pero, para poder ejercer nuestra responsabilidad en el trabajo necesitamos conocer nuestras capacidades y saber lo que depende de nosotros.

No es excusa: Es que a mi no me dijeron, es que mi puesto no esta definido, es que no depende de mi, es que el procedimiento …

Actuemos, actuemos y actuemos.

Y si no sabemos cuales son nuestras responsabilidades en el puesto de trabajo, si no nos las cuentan, debemos preguntar.

También somos responsables de resolver nuestras dudas y de averiguar que se espera de nosotros.

Yo suponía,  yo imaginaba, yo me creía que, no son buenas respuestas. Y no me refiero ante los demás, si no ante nosotros mismos. Porque al final será nuestra autoestima la que va a resultar dañada. y nosotros somos responsables de nosotros.

Y la verdad, y hasta cierto punto, ya nos hemos pasado en no preguntar, en no actuar y en dejarnos conducir.

Y en estas estamos. Tomemos las riendas de nuestra existencia y seamos responsables en nuestro trabajo y en nuestra emprendeduria.


Cómo asumir responsabilidades profesionales

10 de noviembre de 2012

Según Isabel Guedea, en su artículo “Las demandas de las empresas” incluido en el estudio “Competencias genéricas y transversales de los titulados universitarios” publicado por el ICE de la Universidad de Zaragoza (2008), la Universidad Carlos III, llevo a cabo un estudio en el que participaron más de 300 empresas y en el que se les plantearon 25 competencias transversales, de las cuales, debían elegir las consideradas como muy importantes por las organizaciones. Las primeras fueron:

• Capacidad de aprendizaje (85,4%)

• Trabajo en equipo y cooperación (73,7%)

• Responsabilidad en el trabajo (67,4%)

• Actitud positiva y optimismo (60,1%)

• Flexibilidad/capacidad de adaptación a nuevos entornos (58,7%)

• Orientación al cliente (58,2%)

• Resolución de problemas (56,8%)

Actualmente estamos realizando en PalmaActiva un curso  para emprendedores en relación a la primera de esas competencias: “Capacidad de Aprendizaje”.

En una semana vamos a empezar otro curso para trabajar con la tercera de esas competencias: “Responsabilidad en el trabajo”.

Teresa Pozo afirma que “Responsabilizarse significa asumir compromisos. Y asumirlos bien. Es decir, responsabilizarse no es “resignarse a”, o pensar “esto es lo que me ha tocado a mí”. Muy al contrario, responsabilizarse significa asumir con entusiasmo aquellas exigencias que tengo la oportunidad de afrontar.”

Muchas empresas consideran que no es rentable contratar a una persona a la que no le gusta el trabajo que realiza y que lo hace a desgana y solo por el dinero. En estos casos, se suele dudar del nivel de compromiso que tendrá la persona en el desempeño de sus funciones.

Por otra parte, la mayoría de clientes solo encargan sus trabajos a profesionales a los que además de aptos para el desarrollo de su profesión, son considerados responsables y de ellos se espera, si se da el caso, la implicación  en la mejor solución.

“En el sector profesional, la responsabilidad se caracteriza por los siguientes parámetros:

1.Actitud disciplinaria: alineación con el cumplimiento del orden, la puntualidad, la pulcritud y la diligencia.

2.Interiorización del rol profesional: actualización de conocimientos, metódico ejercicio profesional y comprensión de la ética.

3.Búsqueda de la excelencia: notable esmero profesional tanto en la dedicación de tiempo como en la calidad de la ejecución.

4.Tenacidad: fuerza, tesón y perseverancia en el logro de los ideales.

5.Orgullo profesional: sensibilidad al placer y disfrute ante el trabajo bien hecho.”

Estas son las habilidades que debemos desarrollar,

¿Té apuntas?


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