Los seniors: emprendiendo y aprendiendo

3 de febrero de 2013

Atardecer en Cala Gamba (Mallorca)

En mi post «Otras formas de aprender» hacía referencia al “Plan para Impulsar el Emprendimiento 2020″ citado por Mario Dheter en donde el epígrafe 4.2.2 se dedica a los “emprendedores seniors”.

Esta misma semana, Mario Dheter ha publicado su » emprendedores Seniors 2: las motivaciones» y Laura Rosillo ha hecho referencia a este mismo epígrafe en su post «Volviendo a la tribu en la era del envejecimiento: convivencia intergeneracional».

El primero, dirige sus esfuerzos a la recuperación de la que parece que se empieza a llamar «la generación abandonada»: los mayores de 45 años que hemos perdido, de una manera u otra «el empleo» o sucesión de empleos que habíamos tenido en los últimos 20 o 30 años.

Para ello propone como una de las posibles alternativas el «reconvertirse en vigorosos nóveles emprendedores» y, antes de ofrecernos una serie de recomendaciones y tal vez alguna propuesta de aprendizaje, nos presenta tres claves a reflexionar en relación a las motivaciones para emprender “de mayor”.

1. Actitudes personales frente a los riesgos. El miedo y el riesgo no son lo mismo.

2. Las motivaciones deben ser más fuertes que la experiéncia. Nos deben llevar a nuevos conocimientos.

3. Orientación hacia el progreso en el futuro; no deben ser impulsos para escapar del pasado

Por otro lado Laura Rosillo se centra en la capacidad de transmitir conocimientos por parte de esta generación y, por tanto en la riqueza de la convivencia intergeneracional en la empresa y en el emprendimiento.

«Estamos en la era de la economía del conocimiento y el mecanismo para cambiar y renovar de forma continua las organizaciones es entrar en conversación con los agentes internos y externos a la empresa, construir una comunidad de trabajadores del conocimiento en la que cada profesional, pertenezca a la generación que pertenezca sea mentor y maestro y difunda su experiencia y conocimiento.»

Mario nos dará recomendaciones para re-emprender y nos hará una propuesta para crear una “Comunidad de Práctica” (CoP) sobre el tema de emprendedores seniors para “reunirnos” e intercambiar “puntos de vista” y crear “puntos de apoyo” y Laura pondrá en valor la integración de los «madurescentes» en Comunidades de Aprendizaje Intergeneracionales tanto en empresas como en grupos de emprendimiento, coworkers , knowmads y todos estos que nos empeñamos en seguir trabajando.

 Y a mi me encontraran en movimiento. En este mismo movimiento: buscando entornos donde pueda transferir mis conocimientos y pueda adquir de nuevos. Donde pueda desaprender y aprender. Y todo ello en co-learning.

 


¿Somos responsables en el trabajo?

19 de noviembre de 2012

Cuando hablamos de responsabilidad en el trabajo podemos poner el foco en la dirección empresa -> trabajador o en la dirección trabajador -> empresa.

En este articulo  y teniendo en cuenta que hablamos de empleabilidad y emprededuria, pondremos el foco en nosotros como trabajadores, por cuenta ajena  o emprendedores.

Una persona responsable es la que toma decisiones conscientemente y acepta las consecuencias de sus actos u omisiones estando dispuesto a rendir cuenta de ellos.

Una persona responsable es la que toma las riendas de su existencia y se hace responsable de ella.

Por tanto, en el puesto de trabajo, una persona responsable es la que asume las funciones de su puesto cumpliendo con sus obligaciones.

La persona responsable toma la iniciativa para resolver las cuestiones que se le plantean y moviliza los recursos a su alcance para resolverlas.

¿Qué puedo hacer? ¿De qué medios dispongo?

Las  personas que somos  responsables en el trabajo, al igual que en las otras facetas del día a día, asumimos  que:

  • Somos responsables de lo que decidimos hacer y hacemos.
  • Somos responsables de como gestionamos nuestro tiempo.
  • Somos responsables del empeño que ponemos en cumplir con nuestros compromisos y obligaciones.
  • Somos responsables de como nos relacionamos y comunicamos con los demás.
  • Somos responsables de nuestra integridad física, intelectual, emocional, …
  • Somos responsables de nuestra actitud y de nuestras acciones relacionadas con las cosas y conductas de otras personas sobre las que no tenemos control.

Estamos hablando de autoresponsabilidad.

Por supuesto, no tenemos el control sobre todas las cosas, y no podemos evitar que nos sucedan determinados acontecimientos.

Si nos hacemos responsables de asuntos que están mas allá de nuestro  control  no podremos evitar no  alcanzar nuestros objetivos.

Pero, para poder ejercer nuestra responsabilidad en el trabajo necesitamos conocer nuestras capacidades y saber lo que depende de nosotros.

No es excusa: Es que a mi no me dijeron, es que mi puesto no esta definido, es que no depende de mi, es que el procedimiento …

Actuemos, actuemos y actuemos.

Y si no sabemos cuales son nuestras responsabilidades en el puesto de trabajo, si no nos las cuentan, debemos preguntar.

También somos responsables de resolver nuestras dudas y de averiguar que se espera de nosotros.

Yo suponía,  yo imaginaba, yo me creía que, no son buenas respuestas. Y no me refiero ante los demás, si no ante nosotros mismos. Porque al final será nuestra autoestima la que va a resultar dañada. y nosotros somos responsables de nosotros.

Y la verdad, y hasta cierto punto, ya nos hemos pasado en no preguntar, en no actuar y en dejarnos conducir.

Y en estas estamos. Tomemos las riendas de nuestra existencia y seamos responsables en nuestro trabajo y en nuestra emprendeduria.


Cómo asumir responsabilidades profesionales

10 de noviembre de 2012

Según Isabel Guedea, en su artículo «Las demandas de las empresas» incluido en el estudio «Competencias genéricas y transversales de los titulados universitarios» publicado por el ICE de la Universidad de Zaragoza (2008), la Universidad Carlos III, llevo a cabo un estudio en el que participaron más de 300 empresas y en el que se les plantearon 25 competencias transversales, de las cuales, debían elegir las consideradas como muy importantes por las organizaciones. Las primeras fueron:

• Capacidad de aprendizaje (85,4%)

• Trabajo en equipo y cooperación (73,7%)

• Responsabilidad en el trabajo (67,4%)

• Actitud positiva y optimismo (60,1%)

• Flexibilidad/capacidad de adaptación a nuevos entornos (58,7%)

• Orientación al cliente (58,2%)

• Resolución de problemas (56,8%)

Actualmente estamos realizando en PalmaActiva un curso  para emprendedores en relación a la primera de esas competencias: «Capacidad de Aprendizaje».

En una semana vamos a empezar otro curso para trabajar con la tercera de esas competencias: «Responsabilidad en el trabajo».

Teresa Pozo afirma que «Responsabilizarse significa asumir compromisos. Y asumirlos bien. Es decir, responsabilizarse no es “resignarse a”, o pensar “esto es lo que me ha tocado a mí”. Muy al contrario, responsabilizarse significa asumir con entusiasmo aquellas exigencias que tengo la oportunidad de afrontar

Muchas empresas consideran que no es rentable contratar a una persona a la que no le gusta el trabajo que realiza y que lo hace a desgana y solo por el dinero. En estos casos, se suele dudar del nivel de compromiso que tendrá la persona en el desempeño de sus funciones.

Por otra parte, la mayoría de clientes solo encargan sus trabajos a profesionales a los que además de aptos para el desarrollo de su profesión, son considerados responsables y de ellos se espera, si se da el caso, la implicación  en la mejor solución.

«En el sector profesional, la responsabilidad se caracteriza por los siguientes parámetros:

1.Actitud disciplinaria: alineación con el cumplimiento del orden, la puntualidad, la pulcritud y la diligencia.

2.Interiorización del rol profesional: actualización de conocimientos, metódico ejercicio profesional y comprensión de la ética.

3.Búsqueda de la excelencia: notable esmero profesional tanto en la dedicación de tiempo como en la calidad de la ejecución.

4.Tenacidad: fuerza, tesón y perseverancia en el logro de los ideales.

5.Orgullo profesional: sensibilidad al placer y disfrute ante el trabajo bien hecho.»

Estas son las habilidades que debemos desarrollar,

¿Té apuntas?


Aprender a aprender

21 de octubre de 2012
La competencia más valorada, o una de las que más para la empleabilidad y el emprendimiento es la  «capacidad de aprender».
El aprendizaje va ligado a la motivación al cambio. Deseamos poner  en valor la información transformándola en conocimiento y en práctica.
Necesitamos del aprendizaje continuo si queremos que cada día sea diferente al anterior y que con el ejercicio de nuestra profesión o el desempeño en nuestro puesto de trabajo haya un valor añadido que nos aporte el sentimiento de tranquilidad que nos da la mejora continua.
Actualmente, tanto si trabajamos por cuenta ajena y como si lo hacemos por cuenta propia, la única estrategia posible es desarrollar la capacidad de cambiar a través del aprendizaje, para garantizar nuestra adaptación al entorno en constante evolución.
Las empresas valoran esta capacidad que nos permitirá, cambio, innovación, resolución de problemas, toma de decisiones, …
¿Podemos aprender a aprender?, Veamos:
  • Debemos estar motivados para hacerlo. Sin motivación, no será fácil.
    • Mejor si tenemos un objetivo, una finalidad, una meta.
  • Nuestro tiempo es valioso debemos aprovecharlo.
    • Mejor si sabemos estrategias de aprendizaje.
  • En nuestro alrededor existen muchas oportunidades de aprendizaje.
Un Entorno Personal de Aprendizaje para emprender con éxito
Por supuesto, será colaborativo.
¿Te apuntas?

Competencias para emprender

7 de octubre de 2012

 

El emprendedor deberá poseer un buen nivel de toda una serie de competencias. En esto estamos todos de acuerdo. En lo que si hay diferencias es en cuales son las competencias más importantes para un emprendedor.

José Antonio  Marina  nos señala que la Comisión Europea define el Espíritu Emprendedor como la «capacidad para provocar uno mismo cambios y la habilidad para aceptar y apoyar cambios producidos por factores externos». Incluye la aceptación del cambio, asumiendo la responsabilidad de las propias acciones marcando objetivos y alcanzándolos y teniendo motivación para lograr el éxito. Conlleva el conocimiento de las oportunidades existentes con el fin de identificar las más adecuadas para los propios proyectos personales, profesionales y/o de negocios. Siguiendo el mismo articulo de J.A. Marina:

Las destrezas que conforman el Espíritu Emprendedor según la Unión Europea son:

  • Destrezas para planificar, organizar, analizar, comunicar, hacer, informar, evaluar y registrar.
  • Destrezas para el desarrollo e implementación de proyectos.
  • Habilidad para trabajar de forma cooperativa y flexible como parte de un equipo.
  • Ser capaces de identificar las virtudes (o puntos fuertes) y debilidades de uno mismo.
  • Habilidad para actuar con decisión y responder de forma positiva ante los cambios.
  • Habilidad para evaluar los riesgos y asumirlos de la forma y en el momento necesario.
Las actitudes que forman parte de esta competencia son:
  • Disposición para mostrar iniciativa.
  • Actitud positiva ante el cambio y la innovación.
  • Disposición para identificar áreas en las cuales uno pueda demostrar la totalidad.de sus capacidades emprendedoras (en la familia, el trabajo y la comunidad).

A mi me gusta esta propuesta. ¿Y a ti?


¿Qué competencias?

24 de septiembre de 2012
Hay múltiples clasificaciones de competencias.
 
Al final puedes inventarte la tuya o quedarte con la que más se  ajuste a tu realidad.
 
Yo me he quedado con esta:
  1. Competencias Técnicas. Son los conocimientos, habilidades y actitudes específicas implicadas con el correcto desempeño de tareas técnicas y funciones específicas profesionales. (programación, carpintería,  mecánica, …)
  2. Competencias Empresariales. Son los conocimientos, habilidades y actitudes orientadas a la relación del profesional emprendedor con el entorno externo para la obtención de resultados favorables. (Plan estratégico de negocio, Aspectos legales, Finanzas, Recursos humanos, Oportunidades con internet, Marca Personal, Marketing, Orientación al cliente, Planificación y Organización, Orientación a resultados, Calidad y mejora continua, Desarrollo de relaciones, Networking, Técnicas de negociación)…
  3. Competencias Inter-personales. Son aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que facilitan una relación eficaz dentro de la empresa o con el grupo de colaboradores. (Liderazgo, Dirección de equipos, Habilidades comunicativas, Delegación, Coaching, Trabajo en equipo, …)
  4. Competencias Personales. Son aquellos conocimientos, habilidades y actitudes que facilitan una relación eficaz de la persona con su entorno y que facilitan el liderazgo de manera efectiva. (Análisis y  resolución de problemas, Toma de decisiones, Como asumir riesgos, Responsabilidad y compromisos, Gestión del tiempo, Disposición para aprender, Adaptación al cambio. Autocontrol y equilibrio, …

Según nuestra profesión, ciertas competencias empresariales pueden ser para nosotros competencias técnicas si  forman parte de los conocimientos esenciales para ejercerla. Si somos Director Financiero, las finanzas serán una competéncia técnica para nosotros.

En el fondo mejor no dedicar tiempo a sacar una clasificación perfecta y tener claro qué necesitamos para tener, mantener y mejorar el puesto de trabajo que deseamos o estamos dispuestos a aceptar.

¿Qué competencias debo mejorar? ¿Lo hablamos?


¿Y de qué hablamos cuando hablamos de empleabilidad?

13 de septiembre de 2012
 
Hemos dicho que la empleabilidad es la capacidad/habilidad para la consecución y mantenimiento del empleo, así como el logro de mejoras en el mismo.
Estamos hablando de capacidades y habilidades relacionadas con el empleo.
Y por tanto hablamos de competencias.
 
¿Qué son las competencias ?
Hay muchas definiciones, pero creo que nos podemos poner de acuerdo en que son las capacidades que posee una persona en un momento dado para desarrollar eficazmente su trabajo, utilizando:
  • los conocimientos,
  • las habilidades,
  • las destrezas,
  • la comprensión y
  • los atributos de la propia persona.

A estas características o componentes de una competencia también las definimos como:

  • ser (los atributos)
  • saber (conocimiento)
  • saber ser (valores)
  • saber hacer (habilidades o destrezas); a estas se les añade:
  • Poder hacer (aptitud)
  • Querer hacer (actitud)
En resumen:
(Conocimientos + Habilidades + Aptitud +  Actitud) x Experiencia = Competencia.
Al resultado de esta formula, que yo he llamado competencia, creo que otros lo denominan «talento«. No me parece mal.
Hemos dicho «en un momento dado». Por tanto, la podemos modificar.
 
Todos podemos mejorar nuestras competencias
¿Tú qué haces para mejorarlas? ¿Lo hablamos?

¿Por qué hablamos de empleabilidad?

7 de septiembre de 2012

Hablamos  de empleabilidad por que es la capacidad/habilidad para la consecución y mantenimiento del empleo, así como el logro de mejoras en el mismo a lo largo de la vida laboral de las personas. Esta definición formulada por Antonio Ramírez-del-Río y Jorgina Garrido Casas a partir de las últimas aportaciones bibliográficas, pone el énfasis en tres situaciones:
  • Consecución del empleo.
  • Mantenimiento del empleo.
  • Logro de mejoras en el empleo.

Y todo ello a lo largo de la vida laboral.

Por tanto la empleabilidad no es algo de lo que debamos hablar solo en momentos de crisis. Igual que no deberíamos hablar de salud solo cuando estamos enfermos.

La empleabilidad no es algo fuera de nosotros y de lo que son responsables otros. Igual que el la salud, nosotros somos los primeros responsables de nuestra situación.

Con eso no quiero entrar en posturas de quitar responsabilidades al estado o a la sociedad, ni mucho menos. Igual que en la salud, repito, fuera de nosotros se deben dar unas condiciones que nos posicionen en igualdad de condiciones independientemente de procedencia, genero, status social, etc. Y esto es responsabilidad de todos en conjunto, de la sociedad.

¿Te responsabilizas de tu empleabilidad?

¿Cómo cuidas tu empleabilidad?